sábado, 5 de noviembre de 2011

Sección memorias: Boca campeón de la Intercontinental 2003

















Por Daniel Lubel

La obtención de la Copa Libertadores del 2003 le permitió a Boca participar de la Intercontinental, frente al ganador de la Liga de Campeones europea, el Milan. El conjunto xeneize solo había ganado esta copa en dos oportunidades: En 1977 y en el 2000.

Obviamente, el conjunto italiano era favorito a ganar la copa, ya que tenía un equipo con verdaderas figuras, como Dida, Maldini, Cafú, Seedorf, Kaká o Shevchenko. El jugador más conocido en el equipo argentino, que había ganado ampliamente la Libertadores, era Carlos Tevez. Sin embargo, su presencia estaba en duda ya que no estaba bien físicamente. Si no jugaba, El brasileño Iarley jugaría como titular. También se destacaba Guillermo Barros Schelotto en Boca.

El Boca de Bianchi viajo a Japón ya campeón del Apertura 2003. El jueves 11 de diciembre de 2003, el plantel llegó a Tokio. El partido se jugaría el domingo 14, a las 7:15 de la mañana hora argentina. Este partido podía ser la revancha para Schiavi y Clemente Rodríguez, quienes habían perdido esta misma copa en el 2001. Además, sería el último encuentro de Battaglia en Boca (en su primera etapa) y el volante quería despedirse de la mejor manera.

Para el viernes anterior al partido, la única duda era si el acompañante de Guillermo sería Iarley o Tevez (había sido desafectado del mundial sub 20 especialmente para este partido). Ya eran certezas las presencias del colombiano Perea (como lateral derecho) y de Donnet. Bianchi dijo que ya sabía quién iba a jugar, pero que no se lo diría a la prensa. Por actualidad, venía mejor Iarley, pero ¿Se animaría Bianchi a sacar a Tevez? "Hace 45 días que no juega, todavía no tiene mucho ritmo de fútbol, pero físicamente se encuentra bien. Está en condiciones para jugar". Un día antes del partido, Tevez dijo: “Si yo fuera Bianchi, pondría a Guillermo y a Iarley”.

Finalmente, Bianchi decidió que juegue el brasileño, por lo que el equipo quedaba con: Abbondanzieri, Perea, Schiavi, Burdisso, Rodríguez; Cagna (capitán), Cascini, Battaglia, Donnet; Guillermo y Iarley.

El equipo de Ancelotti formaba con: Dida, Cafú, Maldini (capitán), Costacurta, Pancaro; Pirlo, Gattusso, Seedorf; Kaká; Tomasson y Shevchenko.

Había 2000 hinchas xeneizes en Japón, pero millones siguiéndolo por televisión. En mi caso, tenía 7 años y me desperté a las 7 de la mañana para ver el partido.

El desarrollo del partido fue muy parejo. Al principio el partido estaba trabado en mitad de cancha. Boca tuvo una clara con un disparo de Donnet que Dida rechazó al corner a los 20 minutos.

Pero a los 23, el Pirlo le metió un buen pase a Shevchenko, y este con un toque dejó solo al danés Tomasson, que definió bien y puso el 1-0. Error de los centrales de Boca, que no tomaron bien a los delanteros rivales.

A los 29, Clemente pasó al ataque y le dejo la pelota a Guillermo. El 7 tiró un centro de zurda, que Iarley llegó a tocar. Dida dio rebote y la pelota le quedó a Donnet, quien le dio muy bien de zurda y puso el 1-1. Uno de los goles más importantes en la historia del club.

Milan siguió atacando, y Kaká disparó al palo a los 31. El primer tiempo terminó con el equipo italiano mejor que Boca, pero el marcador estaba igualado.

En el segundo tiempo, el conjunto de Bianchi no podía tener la pelota, y a los 73 el DT puso a Tevez, que reemplazó a Guillermo. Donnet cabeceó por arriba del travesaño un minuto después de la modificación. Antes, Inzaghi había ingresado por el autor del gol, Tomasson. También entró Rui Costa por Kaká (su rendimiento bajó en el segundo tiempo).

En lo que quedo del partido, los dos equipos tenían miedo de cometer errores y no atacaron mucho, y el partido fue al alargue.

En el tiempo extra hubo más situaciones. En la primera etapa, Iarley recibió de Battaglia y tocó para Tevez, aunque este definió por arriba. En la segunda, fue Milan quien dominó. Una tapada de Abbondanzieri a Shevchenko y un gol bien anulado a Inzaghi por fuera de juego no le permitieron marcar al equipo de Ancelotti.

Como era de esperar, el partido fue a los penales. El equipo de la ribera parecías más conforme con esto que su rival. Todos los hinchas de Boca confiaban en Abbondanzieri, que había tenido una buena actuación y además, era especialista en tapar penales.

El primer penal lo pateó Pirlo, y el Pato adivinó el lado y detuvo el tiro. Con mucha autoridad se tiró a su derecha. El responsable del primer penal en la tanda para Boca era el Flaco Schiavi. El 2 lo pateó fuerte y puso el 1-0.

Abbondanzieri adivinó el lado, pero no pudo detener el remate de Rui Costa, que iba bien esquinado. Battaglia debía patear el segundo penal para Boca. El volante, que se iba a Europa y tocaba su última pelota en el Boca, le pegó fuerte, pero Dida se tiró muy bien y detuvo el disparo. La tanda estaba 1-1 con 2 penales pateados por cada uno.

El holandés Seedorf pateó el tercer penal, y la pelota se fue por arriba del travesaño. Abbondanzieri festejaba, al igual que todos los hinchas de Boca que estaban atrás del arco. Si Donnet metía su penal, pondría al equipo argentino en ventaja. Lo pateó muy bien, fuerte, y puso el 2-1.

El italiano Costacurta debía patear el difícil cuarto penal. Ya estaba intranquilo, y Abbondanzieri lo ponía más nervioso aún. El italiano le pegó muy mal. Su botín se chocó con el piso, y el balón fue muy suave al medio. Fácil para Abbondanzieri, quien ponía a Boca a un paso de la tan ansiada copa. El encargado de semejante penal era Cascini, uno de los mejores jugadores de Boca en ese Apertura. El volante xeneize tiró el penal a la izquierda del arquero y el arquero fue para el otro lado. El pateador lo dejó sin chances. ¡Boca campeón del mundo! El equipo de Bianchi había logrado la hazaña, ganándole al favorito. Cascini salió a festejarlo al igual que todo Boca y gran parte de Argentina. El equipo xeneize había ganado la Intercontinental por tercera vez en su historia. Fue el primer equipo argentino en llegar a esa cantidad.

Increíble festejo se dio en Japón. El plantel había hecho una promesa de teñirse de rubio si salía campeón y la cumplió. Ese martes, el plantel llegó a Argentina y tardó 5 horas en llegar a La Boca, ya que una tremenda caravana de hinchas de Boca los había esperado. El micro avanzaba a paso de hombre.

8 años después, de ese equipo solo quedan Clemente Rodríguez y Rolando Schiavi. Es difícil que se vuelva a repetir un equipo así. El recuerdo de esta copa no se le va a ir de la cabeza a ningún hincha de Boca.

Sean de Boca o no, les dejo este video imperdible de esa copa: http://www.youtube.com/watch?v=9XnIbqfyznw

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