
Por: Agustin Petrillo.
Por: Matias Abadi (@matiabadi)
Se venia el partido por la punta. El local venia de golear a argentinos 4-0 mientras que el otro, gano 1-0 a San Martin. Una cancha repleta,
de acuerdo al momento de los equipos.
Comenzaba el encuentro. Ambos querían los 3 puntos y la punta del campeonato. Boca salió a apretar a Lanús, recuperando la pelota y jugando rápidamente. Estaba parado con el mismo esquema de siempre. El del sur se paraba con un esquema raro para este futbol. A los 4 minutos vendría el primer problema para los de Falcioni, Desgarro de Cvitanich. Mouche ingresaba en su lugar. En la jugada siguiente, sorpresa en el sur. Tras un centro que rebota en la espalda de un rival, Viatri de media vuelta con algo de ayuda de Marchesin, subía a la punta a la visita. Tras el gol, no aflojo como de costumbre en los últimos torneos, siguió presionando arriba para aumentar el marcador. Aunque no tuvo tanta profundidad en el ataque, era más que el grana, y por eso estaba ganando. El granate no le podía entrar por ningún lado. Una dupla central muy solida, y dos laterales que jugaron muy bien. Regueiro que suponía la carta mas peligrosa dentro de los 11 junto a valeri, no supieron entrarle. El ex campeón del sur siempre que intento contra Clemente con pelotazo o pelota al pie casi nunca gano, y Roncaglia, cada vez sorprende mas por su nivel a la hora de defender, no lo pasaron ni una sola vez. De esta manera se iban los primeros 45 minutos.
El segundo tiempo empezó al revés. El equipo de JC entro al campo dormido. En la primera jugada del partido en la que Rivero se va al ataque y descuida la franja, Balbi y el 11 local le hacen el 2-1 al lateral visitante y un mal entendido terminaría en el empate parcial. Lo que hizo el equipo de la capital, lo hizo el equipo del sur en la segunda parte durante 15 o 20 minutos. Cuando estaban en su mejor momento, llega Erviti para poner la ley del ex y nuevamente punteros. Luego fue a buscar el empate a toda costa, dejando espacios atrás, Pero la defensa rival estuvo muy solida como de costumbre en este apertura y eran que inpasables de cualquier forma, tanto por el piso que por los pelotazos. Tácticamente el mediocampo jugo un partidazo, Somoza levanto muchísimo el nivel, saco muchísimas pelotas. El Burrito tuvo ese ida y vuelta constantemente, colaborando mucho con Somoza al igual que el autor del segundo gol. Así se iba el partido, buscando como sea el empate pero sin pensar.
Se sufrió mucho pero se gano, y tras 109 fechas nuevamente somos el nuevo puntero que tiene este campeonato. No es fácil hacerle un gol al actual líder. Tiene una excelente defensa y los rivales todavía no le hicieron goles (Méndez de tiro libre y insaurralde en contra) por meritos propios. El jueves juega en La Bombonera frente al siempre duro Estudiantes que busca su segunda victoria en el torneo.
Cvitanich se quedaría afuera del encuentro y lo reemplazaría Mouche.
Por: Matias Abadi (@matiabadi)
Un nuevo clásico se iba a venir en marcha. Un clásico de grandes diría un hincha de independiente. Ninguno se fue a la B. los de Avellaneda necesitaban sumar de a 3 para recuperar la imagen ante su gente, la visita buscaba seguir de racha y seguir prendido en la punta.
El partido empezó con un claro dominio del rojo, pero sin demasiada profundidad. Fue un primer tiempo aburrido, sin chances de gol casi. La única arma de Boca era esperar que Viatri le gane a Milito para asistir a los delanteros. En la primera parte, fue un equipo largo para atacar pero corto para defender, estuvo ordenado tácticamente lo que ayudo mucho a la defensa. A pesar de estar con 3 delanteros y un volante menos, la solidez defensiva que venia presentando, se mantenía. El equipo de Avellaneda no tuvo demasiadas ideas, en toda la primera mitad mantuvo durante gran parte la posesión del balón aunque sin profundidad. Su chance mas clara fue una pifia de Orión, que de milagro no termino en gol de Marco Perez. El xeneize tampoco tuvo demasiadas chances ni tenía tanto la pelota, pero era mas profundo. Cuando mantenía la pelota sabia que hacer con ella, pelota al 9 para asistir a Mouche o Cvitanich o hasta a los volantes. De esta forma se iba la primera mitad, aburrido y feo, pero un clásico es un clásico.
El segundo tiempo fue todo lo contrario. El equipo azul y oro fue en busca del partido. El gol llegaría atreves de la pelota parada, centro y tras un rebote, el flaco schiavi la manda a guardar. Cierta responsabilidad del arquero rival. Tras el gol, muchos esperaban que los del turco reaccionen, no fue tan así en los primeros minutos. Luego, reacciono fue pero sin ideas, y siempre se encontraron con una buena defensa, y tanto como los volantes como los delanteros aprovecharon eso, aunque sin efectividad. Siempre utilizo las mismas herramientas, abrir para los costados, volver atrás, un centro y nada más. Así pasó el tiempo, el cual se le iba acabando al equipo de Mohamed. Mientras, los de Falcioni salían rápido de contra pero no lo definían. El pueblo azul y oro sufria como loco. Sobre la hora llegaría un infarto, pero no la muerte. Un centro del costado derecho para los locales, y tras unos rebotes pellerano busca el empate, pero el arquero siempre dice presente. Así se terminaba el encuentro. Pésimo primer tiempo de ambos, entretenido y sufrido el segundo.
Nuevamente el conjunto del ex Banfield mostro un equipo como a el le gusto en la zona defensiva, mucha solidez defensiva, sabían que hacer con la pelota, y es muy eficaz este equipo. Algo para destacar: por primera vez hace mucho que dos centrales la tienen muy difícil para pelear un puesto, y ambos rindieron fenomenal. El domingo frente a San Martin. En la previa parece un partido fácil, pero ninguno lo es.
El turco renuncio por tercera vez en un partido frente a Boca, sin duda que le gusta que este el turco enfrente.
Por Daniel Meta.
Cuarto partido de River en la BN, el equipo “millonario” venia ganar los últimos 3 partidos jugados, mientras que el conjunto “cervecero” solo había ganado 2 partidos en el torneo. “la banda” repetía por cuarta vez la formación, y Quilmes solo modificaba una variante con respecto al último partido ante Independiente de Rivadavia.
El encuentro empezaba con un lesionado. Abecasis debió retirarse por Ferrero a los 6 minutos jugados del partido. El local era más que River y apostaba al juego aéreo. Al visitante se le cerraban los espacios, los jugadores por afueras no podían crear situaciones, al “chori” Domínguez lo encerraban y Cavenaghi seguía sin compactarse con el equipo. Los defensores centrales sufrían el juego de Cauteruccio, pero por arriba no tenían problemas. Domingo de mala tarde, regalaba pelotas claves para el conjunto de Caruso Lombardi. Pero cuando todo parecía que las cosas no iban a salir, Aguirre (de gran partido) da un pase expelente para dejar solo a Cavenaghi, que ni lo duda y le cruza la pelota a Tripodi, y así poner el partido 1 a 0 en los 35´ de partido.
River estaba mas tranquilo, pero el juego brusco empezó a aparecer. Los del Quilmes empezaron a llenar de patadas a Sánchez y Domínguez (agregando que fue insultado por toda la hinchada local). Las situaciones no aparecían y Lunati decide cerrar el primer telón del match.
En el segundo tiempo las cosas fueron diferentes. River paciente, podía jugar más tranquilo y tenía oportunidades. Domínguez seguía jugando a su estilo, los defensores del “cervecero” no lo podían parar, y tuvo dos oportunidades para aumentar la diferencia. El conjunto local ya empezaba a desesperarse y River solo aguanta y jugaba de contra. Almeyda decide hacer modificaciones, Ledesma entra por Domingo y mas adelante Funes Morí por Ocampos (otro que tuvo mala tarde).
En los últimos minutos, Caruso Lombardi hace un cambio clave en el partido, entra Telechea que sustituye Seba Martínez. Ya estamos en tiempo de recupero y un córner desde la derecha hace que el jugador recién ingresado de cabeza ponga el partido igualado. El partido ya estaba sentenciado y Lunati (en mi opinión mal arbitraje) termina el partido.